Un sin dolor

Del minuto tres
al minuto tres cero cuatro
del video en auto stop,
rebobina y vuelve a ver.

Un vaivén de piernas laxas,
dos zapatos de niña,
sin bache debajo
sin hamaca arriba.

Y que el minuto tres cero cinco
muestre su rostro,
y ya no sea la mujer colgada
y ya no suene detrás
la canción del suicida.

El péndulo cada vez más lento.
El pozo cada vez menos profundo.

Y el horizonte
medirá mil hijos.

No hay comentarios: