El ojo de Chelo Candia

La coherencia borra los límites entre obra y autor, pero él no está pintado. Debajo del blanco que no descansa la vista, la obra del Chelo es un corazón delator. Este fin de semana este mural en homenaje a Carlos Fuentealba vuelve a hacerse visible en San Martín de los Andes, luego de haber sido blanqueado impunemente por los asesinos de siempre.
El guardapolvo se inventó para no mancharse, alguien dijo que fuera blanco para borrar la diferencia. Debajo del guardapolvo, la vida sigue con su lucha.
Allá viene un corazón. Allá viene el Chelo Candia.

2 comentarios:

maritza dijo...

toda borradura es una capa. Y todo profesor y poeta Sabe que No Existe el Superhombre. Ciertos sujetos con complejo de superpoder creen que pueden dejar en blanco al mundo. No saben que eso alimenta a un sucesivo "pasar en limpio" una y otra vez el látido que pretendieron callar. Abrazos

Silvia Castro dijo...

A la una canta el guapo, corazón,/y a las dos canta el cobarde./Y yo cantaré a las tres, corazón,/por haber llegado tarde. Abrazo, rusita del alma