Las sombras que aquí estuvieron no estarán

Miro a Mercedes dejando las últimas sombras multiplicadas por las luces de Cosquín. El canto no deja huella, nos camina al lado como un amigo invisible.
Cuando era niña Mercedes y yo éramos amigas. Callada, buena y sumisa me seguía en los juegos y aprendía todo lo que le enseñaba. Se equivocaba mucho y me decía que yo sí era linda y no como ella que era tucumana y morocha. Atate esa melena rubia que te vas a enredar, me decía, antes de saltar a la soga. La soga le pegaba en la cara, en la cintura, en las piernas. Nunca quiso esquivarla, ella se equivocaba para mí. Después aprendió a cantar y yo me volví invisible. Ahora intento comunicarme con ella, pero es tarde. No es que esté bajo el volumen, no se colgó Youtube, son las sombras. Calladas, sumisas, buenas...

4 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Bacano vídeo.
Qué viva la negra!

Saludos...

Chelo Candia dijo...

sabes? logré imaginarme a la negra diciendo "Atate esa melena rubia que te vas a enredar"... imaginarme como imaginan los músicos, con el oído...

Silvia Castro dijo...

qué viva la Negra, si...

indeleble

gracias, Jorge

Silvia Castro dijo...

ese oído absoluto del Chelo...

cariños para vos